El vino

Vida Líquida aúna la frescura y fragancia que aporta la autóctona y escasa Royal, procedente de una parcela de futuro incierto, con la estructura de una de las mejores y más finas bobales de la región.

Fermentación espontánea, sin uso de raspón, sin estrujar, maceración y prensado suaves. Sin clarificar ni filtrar. Crianza en roble francés usado.

La carta de presentación son apenas 600 botellas del primer Vida Líquida. Gran labor de rescate de viñedos viejos de ALBERTO PEDRÓN, autor del icónico Sentencia y del celebrado Lluvia.

Con una mínima intervención, trabajo manual y orgánico sobre suelos calizos a 700 metros de altitud y cepas con una antigüedad media superior a los sesenta años. Plantas sanas y de muy bajos rendimientos, en parajes singulares rodeados de bosque.